Indicado en todo tipo de depresiones cutáneas, fundamentalmente arrugas, surcos y cicatrices. También permiten el aumento o la remodelación de ciertas zonas fáciles como pómulos, mentón, labios, etc.

Pueden utilizarse diferentes sustancias para el relleno cutáneo, según la zona tratada y son totalmente biocompatibles con los tejidos tratados.

Se implanta mediante inyección, con jeringa y aguja fina. Es suficiente algo de anestesia tópica local (crema). El material elegido se implanta en el lecho de la arruga, surco o depresión que se desea rellenar. Pueden ser necesarias una o varias sesiones, más o menos espaciadas en el tiempo.

Algunos de estos materiales actúan por simple relleno, pero la mayoría, además, estimulan alguna respuesta tisular (neoformación de colágeno) o simplemente inducen una reacción de fibrosis a su alrededor, ambas reacciones titulares condicionan el resultado final.

Una norma básica es que, en todos los casos, la corrección debe obtenerse en el tiempo y no en el espacio; es decir, que es mejor corregir paulatinamente que producir una hipercorrección que pudiera no ser bien aceptada por el paciente. Por lo tanto, lo habitual es que el resultado final solo pueda apreciarse transcurridas algunas semanas o unos meses.