Indicado en labios pequeños hundidos, escasamente perfilados, poco carnosos o con arrugas verticales.

El método consiste en la implantación de un material biocompatible.

Se implantan con jeringa y aguja muy fina. Se emplea anestesia local (crema) o locoregional. En remodelación labial se impone la norma básica de que, en todos los casos, la corrección debe obtenerse en el tiempo y no en el espacio, es decir, que es mejor corregir paulatinamente que producir una hipercorrección. Lo habitual es que sean suficientes de 1 a 3 sesiones.

Es un tratamiento simple y a la par excelente, que proporciona una satisfacción justificada en la mayoría de los casos, ya que en los labios se concentra una gran parte de la sensualidad y expresividad del rostro.